No ceder a la vida sedentaria – Cómo motivarte para empezar a moverte

Algunas personas llevan el ejercicio y la actividad en el ADN. Y estas personas no conciben la vida inactiva. ¡La palabra sedentario no existe en su vocabulario y, según ellos, quedarse quietos es un pecado! Lamentablemente, no es lo común encontrarse con este tipo de personas entre los miembros de la especie humana residentes en Occidente; donde un gran número de personas tienen dificultades para seguir o incluso comenzar un programa de entrenamiento. ¡De hecho, cuando estas personas buscan la palabra sedentario en el diccionario se encuentran con su propio reflejo!

Saber que el ejercicio es bueno para la salud no significa que esta sea una de las primeras 20 ""Razones para mantenerse en forma y hacer ejercicio"". Por otra parte, para las personas que tienen dificultad para hacer ejercicio, su motivación puede verse truncada cuando comienza a anochecer un poco antes y empieza a notarse la llegada de los fríos meses de invierno.

Así que, ¿cómo evitar sucumbir a un estilo de vida sedentario? O, expresándolo de forma positiva, ¿cómo motivarte para levantarte y estar activo regularmente?

Hay varias teorías diferentes sobre cuáles son las estrategias de motivación que funcionan y las que son menos eficaces. Por lo general, se cree que la fuerza de voluntad y la motivación son la misma cosa. Es decir, es posible motivarse para actuar por la fuerza. Sin embargo, aunque esto podría ser suficiente a corto plazo, a largo plazo es mucho más difícil de sostener.

Los estudios realizados por el psicólogo de Harvard Daniel Wegner, entre otros, han demostrado que usar la fuerza para hacer algo que, en el fondo, no es lo que quieres hacer, en lugar de motivarte hace que te desanimes. Y esto se debe a que al aplicar esta estrategia la persona se concentra en la diferencia que hay entre cómo se siente verdaderamente con respecto a la situación y cómo está intentando lograr la motivación.

Así que repetir mantras sobre lo mucho que te gusta hacer ejercicio o hacer paneles de tendencia (que muestran la magnífica ropa ajustada que te pondrás cuando consigas tu cuerpo ideal), en realidad solo añade falta de motivación. ¡No solo tienes que emprender la acción, también tienes que sentirte con ganas de hacerlo!

Otra teoría de la motivación distingue entre lo que se llama la motivación intrínseca (lo que te motiva o te recompensa se genera a partir de ti, es decir, ganas de sentirte bien o satisfacción personal), y la motivación extrínseca (estás motivado por cosas externas a ti, como dinero, alabanzas, cosas bonitas, etc.).

Algunos estudios han demostrado que las personas que están motivadas por factores externos es más probable que tengan éxito a corto plazo. Por otro lado, las personas motivadas por razones internas son más proclives a continuar con sus objetivos una vez que los han logrado. Sin embargo, aún hay un gran debate acerca de si es mejor la motivación intrínseca o la extrínseca, y algunas investigaciones incluso sugieren que lo ideal es una combinación de ambas motivaciones

Independientemente de la teoría de la motivación que a uno le guste, la experiencia personal y la observación de la experiencia de otros sugieren que existen diferentes tácticas que funcionan según el tipo de persona. Por lo tanto, un enfoque sería identificar un número de métodos diferentes que hayan tenido éxito para otras personas y probarlos. Si funciona, quédate con ese; Si no funciona, descártalo y pasa al siguiente. Lo más probable será que encuentres varios que te funcionan en diferentes circunstancias

Por lo tanto, si tienes varios recursos a disposición -cuando necesites motivación para levantarte y hacer ejercicio- tendrás más posibilidades de lograrlo que si confías en un solo recurso ya que tendrás una baza más cuando una de las tácticas no funcione en alguna ocasión concreta.

A continuación, exponemos una lista de cosas para tratar de motivarte para levantarte y hacer ejercicio -acuérdate de utilizarla, revisarla y descartarla como mejor te parezca.

  1. Redefinir lo que significa hacer ejercicio para ti. Los individuos que tienen una definición estricta de ejercicio o de lo que constituye la actividad física pueden haberse creado una imagen mental poco atractiva del ejercicio. Este modo de pensar es restrictivo y contribuirá a la sensación de estar desmotivado. Si te planteas el ejercicio como una serie de actividades divertidas, que te gusta hacer, o cosas que se pueden integrar fácilmente en un estilo de vida activo (como subir y bajar por las escaleras, bajarse del autobús/tren unas paradas antes e ir andando a destino, la jardinería o incluso el uso interactivo de videojuegos) serás más propenso a querer estar activo.
  2. Dialogo interno positivo. No significa hacer afirmaciones y tratar de convencerte de que quieres hacer algo que no quieres hacer. Significa cambiar la película que tienes en tu mente. Por ejemplo, si tu voz interna te está diciendo que no tiene sentido ir al gimnasio porque tú no eres una persona deportiva, puedes contestarle así: ""gracias por la información, pero en este momento me gustaría probar algo nuevo.""
  3. Haz ejercicio al ritmo de la música. La música es una excelente manera de inspirar actividad. Escuchar una de tus canciones movidas favoritas mientras haces ejercicio puede aumentar el nivel de consumo de energía, además de reducir el esfuerzo percibido. MYRUN de Technogym, lleva este concepto a un nivel superior con Running Music, sincronizando perfectamente tu carrera con el ritmo de la música. Hacer ejercicio al ritmo de la música te permitirá asociar una sensación de placer y disfrute a la actividad, motivándote y haciendo que quieras volver a repetirla
  4. Descubre tu verdadera razón.Hay un dicho que afirma: ""Si la razón es suficientemente poderosa, lo demás viene solo."" Saber por qué estás haciendo algo o cuál es tu verdadero objetivo final, es uno de los motores más fuertes para emprender la acción. ¿Pregúntate qué harías si pudieras practicar ejercicio con regularidad? Cada vez que respondas a la pregunta, vuelve a preguntarte hasta que llegues a una respuesta que no te permita seguir. Esa será tu razón principal. Cada vez que te encuentres desmotivado para hacer ejercicio, recuerda tu razón principal.
  5. Emprende la acción. ""Just do it"", este famoso eslogan publicitario contiene un poderoso secreto que, una vez descubierto, puede ser tu pasaporte para lograr la meta que te propongas. La acción suele preceder a la motivación. No tienes por qué sentirte con ganas de hacer ejercicio, puedes hacerlo simplemente porque dijiste que lo harías. Si esperas a estar motivado, puede que ese momento no llegue nunca. Sin embargo, si emprendes la acción, por ejemplo, saliendo a dar un paseo, yendo a la piscina, etc., una vez que lo estás haciendo, las endorfinas (las hormonas que te hacen sentir bien) empiezan a hacer efecto y contribuyen a la sensación de motivació
  6. Entrena en compañía.Es la forma ideal para divertirte y aumentar la motivación. Lo que para ti puede ser ""algo terrible"", puede ser un placer para otra persona. Busca a alguien con quien entrenar al que le guste estar activo y hacer ejercicio. Además de motivarte cuando no tengas ganas de hacer ejercicio, también representa una oportunidad para la interacción social, que es una ventaja añadida
  7. Respeta el ritmo natural de tu cuerpo. A veces, la razón por la que estás desmotivado es que quieres hacer cosas que no están en sintonía con tu cuerpo o con tus emociones. El resultado es que tu cuerpo o tus sentimientos terminan trabajando en contra simplemente porque no le estás dando al cuerpo el descanso o la actividad que necesita. Puedes mejorar la motivación y los resultados estableciendo tu rutina apropiada para comer, dormir y hacer ejercicio.