Strengthening Exercises For Runners With Knee Pain

Prevención y tratamiento del SBIT

Ya seas corredor de élite o aficionado, puede que alguna vez que te hayan dolido las rodillas mientras corrías. De hecho, el dolor de rodilla es un problema muy habitual entre los corredores, ya que la articulación de la rodilla es especialmente vulnerable al exceso de carga y, por tanto, a los daños, puesto que soporta todo el peso del cuerpo y cualquier fuerza adicional durante la carrera. Lo fundamental es identificar cuál es la zona de la rodilla en la que sentías el dolor y por qué. De hecho, el dolor de rodilla es un problema habitual que puede proceder de distintas zonas, como son los huesos, los tendones, los ligamentos, los cartílagos o los meniscos. Los síntomas, dependiendo de la zona afectada, pueden ser distintos.

A menudo, cuando el dolor se encuentra en la zona lateral de la rodilla, los corredores padecen el síndrome de la banda iliotibial (SBIT), considerado como la segunda lesión más común entre los corredores. Suele aparecer a los pocos kilómetros de la carrera y su intensidad va aumentando si se sigue corriendo. Este dolor suele ser crónico y deja de sentirse tras el entrenamiento, si bien puede ser persistente con mayor gravedad. El SBIT está provocado por los movimientos repetidos de flexión y extensión de la rodilla, en los que se produce rozamiento entre la banda iliotibial y el epicóndilo lateral del fémur, situado debajo.

Se tiene constancia de que un aumento repentino de la intensidad en el ejercicio (kilometraje) es un factor que contribuye en gran medida al desarrollo del SBIT. Debido al posible aumento de la tensión ejercida sobre la banda iliotibial (BIT) mediante la alteración de los ángulos de la cadera y la rodilla, se han identificado otras posibles causas: carrera en pendiente descendente, uso de calzado desgastado, longitud desigual de las piernas, tensión en la BIT y debilidad de los músculos del glúteo medio. El tratamiento exige una modificación de la actividad, masajes, estiramientos y fortalecimiento. El objetivo es minimizar el rozamiento de la BIT cuando ésta se desliza sobre el cóndilo femoral.

Inicialmente, el tratamiento debe centrarse en aliviar la inflamación aplicando hielo y tomando antiinflamatorios bajo la supervisión de un médico. No obstante, el autoconocimiento corporal y la capacidad de modificación de la actividad de cada persona son factores cruciales para un tratamiento eficaz y para prevenir las recaídas.

Si se padece STIB, debe prohibirse cualquier actividad que precise flexionar o extender la rodilla y, una vez reducida la inflamación aguda, se recomienda encarecidamente adoptar un programa de estiramientos centrado en la banda iliotibial, la cadera y los flexores plantares. Una vez que el corredor sea capaz de realizar los estiramientos sin dolor, deberá iniciarse un programa de fortalecimiento. La actividad de cualquier corredor debe incluir un programa de fuerza y, sobre todo si se padece STIB, el corredor debe centrarse en fortalecer los músculos del glúteo medio. Para finalizar, solo se reanudará la carrera una vez que el corredor sea capaz de realizar todos los ejercicios de fuerza sin sentir ningún dolor. Además, volverá a correr de forma gradual, comenzando con un ritmo suave y en superficie llana, para ir aumentando el kilometraje muy lentamente.