¿Es funcional tu entrenamiento? Vete a por lo funcional

Unas series en la máquina de press de pierna te harán desarrollar la musculatura y potenciarán tu frecuencia cardiaca. Sin embargo, si lo que deseas es coger ese tren o levantarte del sofá sin resoplar, también debes realizar ejercicios que simulen esos movimientos.

El objetivo del fitness funcional es mejorar tu rendimiento en la vida cotidiana. Mientras que la mayoría de la gente se entrega al entrenamiento de fitness convencional para tonificarse, adelgazar o simplemente mejorar su salud cardiovascular, el entrenamiento funcional implica mucho más que entrenamiento de fuerza o cardiovascular.

A menudo realizados con pesas libres, máquinas de polea y balones de ejercicios, o mediante entrenamientos con peso corporal, los ejercicios funcionales desafían a varios músculos y articulaciones al mismo tiempo y se desplazan en tres dimensiones. Piénsalo: de arriba abajo, hacia delante y hacia atrás, y de lado a lado... Igual que en tu vida cotidiana. Al hacerlo, estos ejercicios te entrenan para los movimientos que realizas fuera del gimnasio. Pese a todo, es importante tener en cuenta que los ejercicios que son funcionales para un tenista son distintos que los ejercicios funcionales para corredores de maratón, ciclistas o ancianos que deseen preservar su movilidad. Cada entrenamiento funcional debe ser personal y debe ayudarte a alcanzar tus objetivos tanto dentro como fuera del gimnasio.

Sin embargo, aunque una buena forma física y un porcentaje de grasa corporal bajo no son objetivos del entrenamiento funcional, obviamente se incluyen en los resultados. Los movimientos compuestos amplios son capaces de quemar más calorías y generar un desarrollo muscular mayor en comparación con los ejercicios aislados, y en menos tiempo. Además, como muchos movimientos requieren la participación de grandes áreas del cuerpo o incluso del cuerpo entero, con los ejercicios funcionales trabajas los pequeños músculos estabilizadores. Fortalecer estos músculos previene lesiones deportivas gracias a la disminución de los desequilibrios musculares.

Y además: Los ejercicios funcionales son muy divertidos. Los ejercicios funcionales, como implican más ejercicios dimensionales, suelen ser atractivos. Incluso si te gustan las sesiones de pesas o cardio convencionales, los ejercicios de entrenamiento funcional pueden ser un complemento ideal para tu rutina, e incluso pueden acabar con el estancamiento en la pérdida de peso o el desarrollo de fuerza.

¿Estás listo para elevar el factor de funcionalidad de tu entrenamiento? Prueba a añadir a tu rutina de ejercicio los siguientes tres movimientos funcionales, cortesía de las líneas ARKE, KINESIS y OMNIA de Technogym:

Lunge inverso con peso por encima de la cabeza - Balón medicinal ARKE

Con este ejercicio se abren las caderas y se alargan los flexores de la cadera, que tienden a acortarse cuando están inactivos, agravando este efecto tras muchas horas sentado con las caderas dobladas. 

Sujeta con ambas manos el balón medicinal delante de la pelvis, da un paso atrás con el pie izquierdo y dobla ambas rodillas para alcanzar la posición de lunge. Al mismo tiempo, eleva el balón por encima de tu cabeza, manteniendo el tronco recto e involucrando los músculos del torso. Para y, a continuación, baja el balón y ponte de pie de nuevo aplicando fuerza sobre el talón derecho. Esto es una repetición.

Press en rotación – KINESIS Press
Este ejercicio es exclusivo de KINESIS, ya que el sistema de gravedad total patentado aplica resistencia contra el movimiento en todas las direcciones, incluyendo rotaciones, algo que las articulaciones de los hombros realizan en la vida cotidiana.

Siéntate en el KINESIS y agarra las empuñaduras con ambas manos. Presiona cada empuñadura hacia delante, alternando, en un movimiento circular continuo. Para involucrar más los músculos del torso, aleja la espalda del asiento e inclínate ligeramente hacia delante.

Sentadilla de una pierna con banda de elevación - OMNIA
Fuera del gimnasio, casi nunca añadimos peso en ambas piernas al mismo tiempo. Cuando caminamos, corremos o nos agachamos, es una pierna la que suele hacer la mayor parte del trabajo. Este ejercicio añade carga a una pierna cada vez, al tiempo que te hace trabajar el equilibrio y fortalecer los músculos estabilizadores.

Colócate de pie en la tercera línea delante de la banda de elevación OMNIA, pisando la banda con la parte superior de tu pie izquierdo. Adelanta el brazo izquierdo, dobla las rodillas y baja el cuerpo hasta que las caderas estén alineadas con la rodilla delantera. La rodilla no debe sobrepasar los dedos de los pies. Para y, a continuación, regresa a la posición inicial. Esto es una repetición.