Colecciona momentos, no cosas: el lujo para la generación de los millennials

Son la generación más grande de la historia, están cambiando para siempre la forma de hacer negocios y de ser consumidores, y su poder adquisitivo pronto representará dentro de poco el 50% del gasto total en bienes secundarios. Aquí os explicamos quiénes son los Millennials y lo que la palabra lujo significa para ellos.
Millennials, muchas formas de ser y una sola forma de pertenecer: haber nacido entre 1980 y 2000 y ser los primeros adultos del nuevo milenio. Para el hombre neorrealista, los Millennials son personas extrañas: hablan en chats, utilizan apps, publican fotos. Según sus abuelos, tienen un vocabulario incomprensible, y según sus padres no han entendido muy bien lo que significa crecer. En realidad, son simplemente diferentes. Son una generación creativa que se toma la vida de una manera sin precedentes, a caballo entre un modelo educativo que se ha quedado obsoleto en el arco de pocos años, y las convenciones impuestas y sugeridas por el nuevo orden social. Son una generación llena de contradicciones, obligada a reconciliarse con una mutación continua y desestabilizadora del sistema, así como con su propia alma, dividida entre su ser analógico y su devenir digital. Son una generación paradójica, desafortunada, por una parte, afortunada por otra. La transición al año 2000, de hecho, marcó un importante cambio de paradigma desde el punto de vista social. Un paso que, más que describir la cuestión demográfica, conlleva las connotaciones de una profunda mutación del individuo.
Para empezar, los Millennials tienen otro concepto de espacio-tiempo, diferentes prioridades y sus planes de futuro ya no son tan predecibles. Es más, no suelen ni hacer proyectos visto el contexto histórico en el que viven, donde simplemente es imposible planificar el futuro con la misma amplitud de miras histórica que ha caracterizado a las generaciones anteriores.
Para los Baby Boomers, tener una vida modelo era estudiar, emanciparse de sus orígenes, hacer carrera, casarse y crear una familia dentro de una cierta edad. Para los jóvenes adultos del nuevo milenio, esto ya no tiene la misma importancia. Los Millennials han heredado de sus padres un sistema de valores y una visión del mundo con los que ya no pueden identificarse. El postmodernismo ha reescrito los contornos de la existencia e introducido nuevas formas de vida. La generación Z también forma parte de la revolución digital que ha redefinido los conceptos de tiempo, espacio y posibilidad de acceso a otras experiencias. Y, por supuesto, todo esto se refleja en los patrones de consumo

Explica Claudia D'Arpizio —gerente de la conocida consultoría Bain&Co de Milán— a quien la revista Forbes le pidió que arrojara un poco de luz sobre el futuro de los negocios.

smart and digital working

“Colecciona momentos, no cosas”

es el eslogan de la generación de los Mileniales, personas que ven la existencia como una colección de momentos, y juzgan sus vidas en relación a la calidad de sus experiencias y no a la cantidad de metas alcanzadas. Del hombre autodidacta de la segunda posguerra pasamos al paradigma de la autoexpresión del joven contemporáneo, cuyo objetivo ya no es la acumulación de bienes y capital, sino la posesión entendida como modo de definición del yo. Ya no somos lo que tenemos, somos el resultado de todo lo que podemos disfrutar.
Las experiencias valen más que los bienes. Nos apegamos a las cosas, las consideramos un vástago de nosotros mismos, pero sujeto y objeto siguen siendo entidades separadas; por el contrario, las situaciones en las que vivimos son y siempre serán parte de nosotros. Gastamos dinero en productos que deberían agradarnos, pero el sentido de satisfacción es ilusorio y la alegría del consumidor es absolutamente transitoria. Las cosas nuevas nos excitan, pero nuestra capacidad de adaptación es rápida; y el hábito, como sabemos, es el enemigo de la alegría.

Esta es la paradoja de la posesión explicada por el Dr. Thomas Gilovich, profesor de Psicología del consumidor en la Universidad de Cornell, y promotor de una investigación de 20 años dirigida a identificar el viaje del consumidor hacia el nuevo milenio. La advertencia de Gilovich es la consecuencia directa de su análisis cualitativo, y se resume en un imperativo categórico: no desperdicies todas tus posesiones en algo material, concéntrate más bien en las necesidades del ser.

whatever

Human being: toda la persona es el nuevo punto de referencia, el alfa y omega de los negocios contemporáneos. Para entender cómo dirigir el mercado, hay que saber quién está a cargo de él; y para reformular la forma de hacer negocios, hay que entender las expectativas de quienes tienen poder adquisitivo: los mileniales, precisamente.

Ahora sabemos quiénes son, pero ¿sabemos cómo gastan su dinero? Después de comprar lo necesario para vivir y pagar los gastos ordinarios, ¿en qué invierten?

millennials human being

¿Qué significa para los jóvenes adultos del nuevo milenio, los mileniales, entregarse al lujo?

El lujo es hoy sinónimo de una curiosa lista de productos y servicios desconocidos en los libros de historia: vanguardia tecnológica, Internet de las cosas, senderos del bienestar, súper comida, deportes extremos, viajes de aventura y colecciones de moda. Un carrito de mercancías que define las tendencias de compra más de moda entre los jóvenes consumidores del nuevo milenio y que se puede descifrar a partir del análisis de las características de este nuevo y prometedor segmento de mercado.

Marca personal - NO existe un modelo único válido para todos

Los Millennials depositan su confianza como consumidores en las marcas que son capaces de ofrecer algo que vaya más allá del producto, y esperan experiencias personalizadas que puedan captar y reflejar su rutina existencial, basada en vivir el presente analógico y, al mismo tiempo, estar inmerso en el ambiente digital.

Los Millennials representan la omnipresencia informática y la conectividad perenne. El 87% no se separa de su smartphone más de 60 minutos y comprueba los mensajes y notificaciones unas 100 veces en 24 horas. Por lo general, les resulta más fácil comunicarse con la tecnología que hablar con las personas; y tienen puestas grandes expectativas en sus creaciones informáticas. Sus prioridades son la eficiencia y la eficacia del rendimiento: donde no llega el hombre, llega alguna aplicación.

Según los resultados de un profundo trabajo de perfilación patrocinado por Goldman Sachs, más del 90% de los consumidores con edades comprendidas entre 18 y 35 años ha realizado al menos una transacción en línea en los últimos 12 meses; y el 80% de los que todavía van a la tienda han buscado antes en Internet para obtener información sobre el producto. El 60% de ellos prefiere ir a tiendas que ofrecen servicios de realidad aumentada, especialmente cuando se trata de compradores que están interesados en "lifestyle": probadores virtuales, estilismo artificial, modelos 3D para las pruebas de ropa y ambientes inmersivos.

El aspecto virtual aumenta la implicación del comprador, entretiene e invita a las compras móviles para aumentar las conversiones. Y para el joven consumidor es esencial llevar un smartphone en el bolsillo que pueda soportar las nuevas experiencias de compra propuestas por las marcas.

social-commitment

Compromiso Social - Eres lo que compras

B2C (business to consumers) y, sobre todo C2B (consumers to business): Los Millennials se nutren de los contenidos generados por el usuario. Antes de gastar, buscan información relevante entre la gente común y los testimonios de VIPs que autorizan las compras; y les encantan ser testimonios de sus experiencias de compra, escribiendo sus opiniones sobre algunas apps y dando consejos en sus cuentas sociales. Algunos de ellos —llamados influenciadores— han convertido este hábito en una profesión bien remunerada. Se han puesto al servicio de sus marcas preferidas, y hablan de ellas a sus seguidores a través de publicaciones en Facebook, una foto en Instagram, un vídeo en Youtube, una instantánea de vídeo en Snapchat. El marketing influenciador ya es una realidad consolidada en los sectores de la moda, la belleza y el lujo: Chiara Ferragni era sólo la punta del iceberg.

La generación Z sublima su vocación global en la política del intercambio de contenidos y la comunicación instantánea. Y aunque la generación del Milenio pueda parecer tan superficial como sus hashtags, en realidad son una generación con una gran conciencia social.

Será porque vivimos una época extraordinariamente problemática; será porque es imposible no tropezarse con alguna manifestación de malestar social; o será porque sus padres eran políticamente activos y sus primos mayores los punkis de 1977. El hecho es que uno de cada tres Millennials elige apoyar —o boicotear— un producto o servicio en relación con la política de la marca y el interés de dicha marca por las causas sociales y medioambientales. Eres lo que compras.

wellness-running

Wellness Lifestyle

Para los Millennials vivir bien significa estar bien, es decir, una alimentación saludable, estar en forma y cuidar del cuerpo y el alma. Si antes el bienestar era sinónimo de salud, hoy en día no es sólo una cuestión del sistema inmunológico. El concepto de Wellness ha trascendido los límites del bienestar. Después de veinte años de comida basura hecha en EE.UU. y de alimentos pre-cocinados para microondas, volvemos a la cocina. Las tradiciones culinarias se vuelven a descubrir, se compran productos orgánicos y el menú incluye, a menudo, un súper alimento: frutas exóticas, semillas, bayas, licuados y especias de otras culturas. Pero la dieta no es suficiente; también tienes que ir al gimnasio para estar mejor, ir a la sauna para el detox, y pasar el fin de semana en el beauty farm para reducir el estrés.

La ubiquitous computing (la ubicuidad de Internet) —los aparatos tecnológicos que actúan como una propagación del ego— nos permite recopilar e interpretar datos relacionados con el ser humano, la forma en que estamos en el mundo y la forma en que el mundo impacta sobre nuestra persona. A través de los smartphones, smartwatches, aplicaciones, dispositivos wearables y biosensores nanométricos, los Millennials se miden a sí mismos. Toman nota de los hábitos y la fisiología, registran los parámetros vitales y los ciclos hormonales, sigue el biorritmo y el ciclo circadiano para identificar estrategias de mejora encaminadas a mejorar el rendimiento o el logro de un bienestar que parece ser siempre inalcanzable.

Dietas, meditación, feng shui, yoga, spa, y trabajo constante de autoconocimiento: el bienestar holístico de la persona es un reto diario y un objetivo a corto y a largo plazo en el que merece la pena invertir. El cuidado de uno mismo y la búsqueda de experiencias saludables dan testimonio de la mentalidad que caracteriza a las nuevas generaciones, que depositan su confianza en la ciencia oficial tanto como en las propuestas alternativas. Para los Millenials, la "oportunidad hace al hombre sano" y, en este sentido, es fundamental buscar el tiempo para restaurar el equilibrio correcto entre el tiempo dedicado a la vida y al trabajo. Hoy en día, el lema mens sana in corpore sano tiene más vigor que nunca.

/related post

Hospitalidad virtual

La realidad virtual también ha conquistado el mercado hotelero: puede vivir aventuras inesperadas c...

El sitio utiliza sus propias cookies técnicas, las cookies de terceros analíticas anónimas y las cookies de terceros que podrían ser utilizadas en aplicaciones para crear perfiles: al acceder a cualquier elemento/área del sitio que no sean los banners de publicidad, usted autoriza la recepción de las cookies. Si usted quiere saber más o negar su consentimiento al uso de las cookies, haga clic aquí. Aceptar