La mejor nutrición para los atletas

El mejor entrenamiento garantiza el máximo resultado físico sin utilizar todos los recursos del organismo; por este motivo es importante que este obtenga suficientes nutrientes.

¿Qué alimentos son los mejores?

La dieta es un factor fundamental para conseguir el mejor rendimiento en cualquier ejercicio o deporte que realices. En otras palabras: tu motor necesita el combustible adecuado. No obstante, las necesidades de cada uno son distintas. La dieta ideal para un atleta es la que es sustanciosa y garantiza una gran variedad de nutrientes y una cantidad adecuada de líquidos.

Una dieta equilibrada para un atleta se compone de un 60 por ciento de hidratos de carbono, preferiblemente complejos (la principal fuente de energía para los músculos proviene de los hidratos de carbono y se libera gradualmente). Los cereales son una opción excelente, especialmente si están enteros, así como la fécula y las legumbres.

Las proteínas son importantes, en especial las de la carne blanca, el pescado, los huevos y la leche. Estas son necesarias para evitar que el organismo consuma las sustancias que componen los tejidos musculares.

Incluso las grasas son fundamentales (especialmente las de origen vegetal) porque producen la energía necesaria en esfuerzos prolongados que requieren fuerza: Los cacahuetes, las almendras, las nueces, el aceite de oliva y la soja son muy adecuados.

Se recomienda el consumo de bebidas isotónicas porque rehidratan los tejidos corporales y aportan minerales y vitaminas.

La fruta y las verduras son una fuente natural de vitaminas, sales minerales y fibra, especialmente cuando se consumen frescas y crudas porque no se pierde ninguna de sus propiedades.

La dieta de un atleta debe ser siempre ligera, fácil de digerir y de absorber por parte del organismo.

¿Qué debería limitarse?

Los siguientes alimentos deberían limitarse o evitarse por completo:

  • alimentos en conserva
  • alcohol
  • alimentos procesados
  • salsas ricas en grasas e industriales
  • bebidas con altos contenidos de azúcar y carbonatadas
  • dulces ricos en grasas y azúcar
  • cantidades excesivas de té y café
  • azúcar y fructosa

Qué comer y con qué frecuencia

Lo ideal es que un atleta realice cinco comidas pequeñas al día, incluyendo dos tentempiés, conforme a la duración y la intensidad de la actividad física para conseguir el mejor rendimiento.

La dieta se puede ajustar gradualmente a las nuevas necesidades nutricionales. Las cantidades dependerán de la cantidad de energía consumida cada día en función de:

  • los niveles de actividad
  • el metabolismo basal
  • la rutina diaria
  • el sexo de la persona
  • los niveles de estrés

Lo ideal es esperar una hora tras el desayuno y al menos dos o tres horas tras las comidas principales antes de comenzar a entrenar. Al finalizar la sesión de entrenamiento se recomienda esperar una hora antes de comer.

Si sigues estas pautas podrás mejorar la fuerza física y la capacidad técnica a la vez que aprendes más sobre tu organismo y lo que necesita para garantizar una mejor salud general.

«La dieta de un atleta debe ser siempre ligera, fácil de digerir y de absorber por parte del organismo».